Diccionario Gastronómico

Hay cosas de las que nunca podremos prescindir, por más moderno y tecnológico que se ha vuelto el mundo. Y una de ellas es comer. Desde tiempos inmemoriales, una buena comida ha sido sinónimo de pasarla bien, del disfrute mayúsculo. Y por más que las técnicas culinarias han ido cambiando o evolucionando, lo cierto es que los elementos con los que se trabaja en gastronomía no han variado nada. Si antes se comía carne, hoy también se come; lo mismo con las verduras, las frutas y los peces.
De hecho, en estos últimos tiempos, ha cobrado importancia la gastronomía en cuanto a identidad de un país. Los restaurantes étnicos (en cuanto responden a cocinas tradicionales de distintas partes del mundo) han proliferado en las grandes capitales, por lo que si antes se consideraba refinada únicamente la gastronomía francesa, por citar una, hoy puede ser comida thai, o comida peruana o japonesa, o rusa o portuguesa e incluso la cocina tradicional argentina sobre la base de minutas y el incomparable asado argentino.
Sin embargo, lo que llamamos acá arvejas en otros países pueden llamarse guisantes. Un diccionario gastronómico que reúna todos estos términos y los aglutina es, por lo tanto, muy importante para poder copiar o mejorar recetas ya existentes y adecuarlas a nuevos paladares formados en otras tierras, lejanas al lugar donde se originaron.
Comer sushi en Buenos Aires, por ejemplo, puede parecer algo exótico. Pero gracias a la globalización de la gastronomía es que hoy hay lugares muy buenos donde degustar este plato típico de Japón. Incluso, en buenos aires también hay restaurantes de fusión peruano-japonesa que aglutinan platos que tienen la misma raíz (pescados crudos) y que son muy apreciados por los comensales de todo el mundo.
Porque sabemos que la historia de la gastronomía es producto de un continuo intercambio entre culturas, entre culturas. Qué sería de la cocina moderna sin las papas y los tomates, por ejemplo. Asimismo, los italianos importaron la pasta de China a través de los viajes de Marco Polo y hoy los fideos son un icono de la cultura culinaria italiana. En los diccionarios gastronómicos, además de las recetas prácticas y ricas, es posible rearmar la historia de la cultura universal a través de los distintos platos y sus modificaciones de acuerdo a los países.
Hay escuelas de gastronomía en las que los profesores se ocupan entonces en difundir el arte de cocinar, el arte de la buena mesa, entre los estudiantes, lo que ha llevado a que hoy se puedan probar platos de otros países en la mesa diaria, ya que los estudiantes de estos institutos gastronómicos no siempre terminan trabajando en un restaurante sino que lo hacen para poder aprender algo nuevo, para poder cocinar mejor, aprovechando los productos típicos de cada país o región en particular.
El secreto de los diccionarios culinarios es contar con una amplia red de términos que pueden repetirse en otros países teniendo en cuenta las formas y modos y sobre todo las palabras de cada uno de esos países a la hora de utilizar los términos para referirse a diversos productos y técnicas. Dominar esta nomenclatura culinaria nos permite entender recetas provenientes de cualquier otro país o continente.
Algunas sociedades van mucho más allá a la hora de implementar los modos de incorporar la importancia de una buena cocina a la hora del crecimiento de sus comunidades, al implementar cursos de cocina en sus escuelas secundarias, en donde los alumnos no sólo aprenden a manejarse con solvencia dentro de la cocina, sino que incorporan conocimientos básicos sobre los secretos de una alimentación sana y bien balanceada, que contempla la ingesta de las calorías y los nutrientes necesarios para un buen crecimiento, además de hacerlo de manera rica y divertida.
Por último, vale decir que la gastronomía se ha convertido en una salida laboral muy solicitada, ya que cada año son miles las personas que deciden estudiar para ser cocineros. Quizás esto se deba a que en los últimos años la profesión ha cobrado nuevo estatus con programas  de televisión consagrados a revalidar la labor de los cocineros y al hacerlo le han aportado glamour al hecho de estar picando cebolla y cocinando con sartenes.